Limpia y vacia...

22.08.2018

Este es un trabajo que lleva su tiempo y que no vale con hacerlo una vez, hay que repetirlo de vez en cuando para no dejar que se nos acumulen los flecos sueltos y las cargas que ya no nos corresponden, para evitar arrastrar rémoras que nos lastran en el fluir por la vida.
Es facíl tapar lo que nos incomoda, lo que no queremos mirar porque nos duele, y decir que ya está pasado, pero no, hasta que no lo miramos a los ojos, en profundidad, oliendolo, sintiendolo, afrontandolo, no con la idea de revivirlo... No, sino para poder ver donde esta, donde estuvo y LIMPIARLO.
Y si tiene que ser con el agua de nuestras lagrimas, que broten como un rio para dejarlo marchar hasta que esas lágrimas sean de nuevo de Amor en vez de sufrimiento...