El Remanso

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La mirada transparente, sin intención previa, nos lleva a ver desde la serenidad con una cierta distancia emocional.

Es un momento de detener el ritmo habitual del día a día y dedicar un tiempo a mirar-nos, mirar hacia nuestro interior y regalarnos el espacio y cariño necesario para transitar por el mundo sin perder nuestra esencia.

La sabiduría, el disfrute pleno y la reflexión vienen dadas desde el permitirnos un espacio (físico y temporal) para hacer un paréntesis, apaciguar la inquietud y dedicar algo de energía a observar.